Análisis de la situación actual

El proyecto comenzó con el mapeo de los conocimientos y prácticas existentes respecto a la coordinación y respuesta a incidentes de múltiples emplazamientos, múltiples riesgos y múltiples amenazas. Realizado en colaboración con el instituto de investigación LATTS, el informe resultante define los conceptos relacionados con este tipo de eventos en grandes contextos urbanos y revisa las formas en que se organizan actualmente varios países europeos, cuando se trata de la gestión de  la crisis. Para apoyar este estudio, se envió un cuestionario online, a las diferentes autoridades nacionales y organizaciones de protección civil que trabajan con voluntarios en los Estados miembros de la UE. Una serie de preguntas exploraron los roles concretos que desempeñan los actores voluntarios en el sistema de protección civil, así como la forma en que éstos son percibidos por otras partes implicadas en la gestión de las crisis.

Consulte el "Análisis Técnico" y el Informe de la Encuesta

 

Desarrollo de recursos comunes

La segunda fase del proyecto se centró en el diseño de directrices para los protocolos de planificación y respuesta. Partiendo del “Analisis técnico" y un análisis comparativo de los protocolos existentes, los socios del proyecto identificaron aspectos comunes, especificidades y lagunas en este área. Continuaron desarrollando un conjunto de directrices que contienen herramientas y protocolos metodológicos, principalmente dedicados a organizaciones voluntarias de protección civil. Finalmente, en concordancia con estas directrices, se estableció una estructura común de protocolos operativos para integrarse en los planes de contingencia locales de cada organización.

 

Implementación de las herramientas

Con el apoyo de todos los socios, se diseñó un programa de capacitación común. El objetivo era crear una herramienta replicable, que los socios pudieran adaptar a sus especificidades organizacionales y contextos nacionales. Para implementar estas nuevas herramientas de capacitación, se llevó a cabo un primer “formador de formadores”, que reunió a instructores de cada país socio. En consecuencia, estos instructores capacitados replicaron la capacitación con personal interviniente y gerentes de operaciones en sus respectivos países; llegando al menos a 40 personas en cada Sociedad Nacional de la Cruz Roja. Finalmente, para probar las herramientas elaboradas durante el proyecto MERCI, se diseñó e implementó un programa de ejercicios a pequeña escala, en cada país participante. Desarrollado inicialmente en inglés, la herramienta se tradujo al francés, italiano, español, búlgaro y portugués.